Episodio 4
Macroeconomía
15 min lectura

Dólar en Colombia: ¿Por Qué Sube o Baja?

El dólar en Colombia no sube ni baja “por arte de magia”. De hecho, detrás de cada movimiento hay fuerzas económicas que afectan directamente los precios que pagas, el empleo y tu salario. Por eso, en este episodio entendemos cómo funciona la tasa representativa del mercado, qué dicen los economistas ortodoxos frente a los heterodoxos, y por qué el tipo de cambio es uno de los indicadores más importantes para la economía colombiana.

Respuesta rápida: El precio del dólar en Colombia se determina principalmente por la oferta y demanda de divisas en el mercado cambiario. En concreto, la Tasa Representativa del Mercado (TRM) es el promedio ponderado de las operaciones realizadas en un día hábil. Por ejemplo, cuando hay más demanda de dólares (por importaciones o remesas), el dólar tiende a subir. Por el contrario, cuando hay más oferta (por exportaciones o inversión extranjera), tiende a bajar. Cabe destacar que, desde 1999, Colombia tiene un régimen de tipo de cambio flotante: por lo tanto, ni el gobierno ni el Banco de la República fijan el precio.

Ideas Clave de Este Episodio
  • En primer lugar, la TRM no la fija nadie: es el promedio ponderado real de miles de transacciones de oferta y demanda.
  • Asimismo, el petróleo, las tasas de la Fed, la inflación diferencial y la cuenta corriente son los principales motores según la ortodoxia.
  • Por otro lado, las expectativas autocontenidas y los flujos de capital especulativo son factores adicionales según la heterodoxia.
  • En consecuencia, un dólar alto encarece productos importados, aunque puede beneficiar a los exportadores (con matices).
  • Finalmente, Colombia tiene tipo de cambio flotante desde 1999, si bien el BanRep puede intervenir para suavizar volatilidades.

Escuchar resumen
Presiona para escuchar la respuesta rápida en voz alta

¿Qué Determina el Precio del Dólar en Colombia?

💡 Metáfora

El Tanque de Gasolina y la Bomba

Imagina que el dólar es la gasolina y el mercado cambiario colombiano es la bomba de surtidor. Básicamente, cuando muchos carros llegan a la bomba al mismo tiempo (alta demanda de dólares), el precio sube. En cambio, cuando pocos carros llegan (baja demanda), el precio baja.

Sin embargo, aquí está la clave: quién controla el precio no es el gobierno colombiano. De hecho, desde 1999, el precio surge del flujo libre de oferta y demanda. Aunque el Banco de la República puede intervenir de forma limitada comprando o vendiendo sus propias reservas de dólares —algo así como si la misma bomba entrara a comprar gasolina cuando hay escasez para calmar los precios—, en realidad no fija el precio ni lo controla directamente.

Por consiguiente, ese precio resultante se conoce como la Tasa Representativa del Mercado (TRM).

¿Qué es exactamente la TRM?

La Tasa Representativa del Mercado es el promedio ponderado de las operaciones de compra y venta de dólares realizadas por los intermediarios financieros autorizados durante un día hábil. En efecto, la calcula y publica el Banco de la República todos los días hábiles, generalmente después de las 4:00 p.m.

Es decir, no es un precio que alguien “decida”. Más bien, es el resultado real de miles de transacciones que ocurren cada día entre bancos, corredores y empresas que necesitan dólares para operar.

Además, la TRM se utiliza como referencia legal para contratos, obligaciones tributarias, presupuestos estatales y muchas operaciones financieras en Colombia. Por esta razón, cada movimiento del dólar tiene un efecto cascada en la economía.

El Dólar Según la Economía Ortodoxa

La Visión Clásica: Fundamentos Macroeconómicos

Los economistas ortodoxos (neoclásicos, monetaristas, nuevos keynesianos) explican el comportamiento del dólar en Colombia a través de los fundamentos macroeconómicos. En este sentido, según esta perspectiva, el tipo de cambio responde a variables observables:

  • Términos de intercambio: En primer lugar, cuando el precio del petróleo —principal exportación de Colombia— sube, entran más dólares al país por concepto de exportaciones y el dólar tiende a bajar. Por el contrario, cuando el petróleo baja, la entrada de divisas disminuye y el dólar tiende a subir.
  • Tasa de interés de la Reserva Federal (Fed): Si la Fed sube tasas en Estados Unidos, los activos estadounidenses se vuelven más atractivos. Como resultado, los inversionistas retiran capital de mercados emergentes como Colombia (mecanismo conocido como “carry trade”), y esa mayor demanda de dólares presiona el tipo de cambio al alza.
  • Inflación diferencial: Según la teoría de la Paridad del Poder Adquisitivo (PPA), si la inflación en Colombia es consistentemente más alta que en EE.UU., el peso colombiano debería depreciarse gradualmente para compensar la pérdida de poder adquisitivo relativo. Cabe mencionar que este efecto se observa más en el largo plazo que en el corto plazo.
  • Balance de cuenta corriente: Si Colombia importa más de lo que exporta (déficit de cuenta corriente), necesita más dólares para pagar esas importaciones. En consecuencia, esa mayor demanda de divisas presiona al alza el tipo de cambio. De hecho, los datos del DANE muestran esta dinámica mensualmente.

En resumen, esta perspectiva es útil para entender tendencias de mediano y largo plazo. No obstante, como reconocen los propios ortodoxos, no siempre explica los movimientos bruscos de corto plazo que ocurren sin cambios aparentes en los fundamentos.

Ortodoxos

Los fundamentos son el motor principal

La economía ortodoxa sostiene que el tipo de cambio refleja principalmente condiciones reales de la economía. Por lo tanto, en el largo plazo, el mercado cambiario se ajusta a los fundamentos.

  • Dejar flotar el dólar libremente
  • Credibilidad institucional del BanRep
  • Esquema de metas de inflación como ancla
  • Think tanks: Fedesarrollo, BBVA Research
VS
Heterodoxos

Los fundamentos no cuentan toda la historia

La economía heterodoxa argumenta que en economías periféricas como Colombia, factores financieros y psicológicos pueden dominar sobre los fundamentos reales. En otras palabras, el mercado no siempre es puramente racional.

  • Regulación de flujos de capital especulativo
  • Controles cambiarios selectivos
  • Intervención más activa del Banco Central
  • Tradición: CEPAL, poskeynesianos, estructuralistas

El Dólar Según la Economía Heterodoxa

Más Allá de los Fundamentos: Finanzas, Expectativas y Estructura

Los economistas heterodoxos (poskeynesianos, estructuralistas latinoamericanos, economistas políticos) señalan que el precio del dólar en Colombia también responde a factores que los modelos ortodoxos no capturan adecuadamente, o que tratan como “ruido”. A continuación, detallamos estos factores:

  • Expectativas autocontenidas: Si los agentes económicos creen que el dólar va a subir, compran dólares preventivamente hoy. Como consecuencia, esa compra masiva efectivamente hace que el dólar suba. Es decir, es una profecía autocumplida, bien documentada en los modelos de ataques especulativos de Krugman (1979) y Obstfeld (1996). Por lo tanto, no es “irracionalidad”: es racionalidad individual que produce un resultado colectivo indeseado.
  • Flujos de capital especulativo (“golondrino”): Dinero de corto plazo que entra a Colombia buscando rentabilidad rápida (bonos, renta fija) y sale a la primera señal de riesgo. De hecho, cuando se va abruptamente, el dólar se dispara. Vale la pena destacar que este fenómeno es central en la tradición cepalina y en autores como la CEPAL y el economista colombiano Luis Jorge Garay.
  • Riesgo político y country risk: Elecciones, reformas fiscales, tensiones sociales o geopolíticas generan incertidumbre. En tales casos, los inversionistas externos venden pesos por dólares como medida de precaución, presionando el tipo de cambio al alza. Sin duda, este factor es particularmente relevante en economías emergentes.
  • Intervenciones del Banco de la República: Aunque el BanRep no fija el dólar, históricamente ha realizado intervenciones como opciones cambiarias, compras automáticas de reservas o ventas discrecionales. Por ende, estas intervenciones afectan el precio de corto plazo, y los heterodoxos argumentan que deberían ser más decisivas.

En conclusión, la diferencia clave no es que la ortodoxia ignore estos factores —muchos ortodoxos los reconocen—, sino que la heterodoxia les da un peso explicativo mayor y propone herramientas de política diferentes (controles de capital, intervención cambiaria más activa) para manejarlos.

💡 El Matiz Importante: Ambas Perspectivas Tienen Razón Parcial

La evidencia empírica para Colombia muestra que ambos grupos de factores importan. Por un lado, los fundamentos explican las tendencias de largo plazo (el dólar no puede alejarse indefinidamente de lo que dictan los términos de intercambio y la inflación diferencial). Por otro lado, los factores financieros y expectativas explican los picos y caídas bruscas de corto plazo que los fundamentos no anticipan.

En definitiva, pensar que solo importa uno de los dos enfoques es como intentar entender el clima solo con la temperatura e ignorar la humedad: puedes acertar a veces, pero tu predicción será incompleta.

Simulador: ¿Cómo te Afecta el Dólar?

Calcula el Impacto en Tu Bolsillo

Simplemente mueve la barra para ver cómo cambios en el precio del dólar afectan distintos productos.

⚠️ Nota: Estos cálculos son aproximaciones simplificadas con fines pedagógicos. En realidad, la relación entre tipo de cambio y precios es más compleja: la canasta básica incluye muchos bienes no importados, la gasolina tiene fondos de estabilización que desacoplan su precio del dólar, y además, los productos importados incluyen aranceles, IVA y márgenes que no varían proporcionalmente.
Precio del dólar:
$4.150
Canasta básica mensual
(aprox. — incluye bienes no importados)
$350.000

Gasolina (galón)
(aprox. — desacoplada por FEPC)
$14.500

iPhone 15 (128GB)
(aprox. — sin IVA ni aranceles)
$4.980.000

Envío $100 USD
(referencia directa)
$415.000

Pon a Prueba lo que Aprendiste

Quiz: El Dólar en Colombia

1. ¿Quién calcula y publica la TRM en Colombia?



2. Si la Reserva Federal de EE.UU. sube sus tasas de interés, ¿qué suele pasar con el dólar en Colombia?



3. Según la economía heterodoxa, ¿qué factor puede mover el dólar incluso sin cambios en los fundamentos macroeconómicos?



Preguntas Frecuentes sobre el Dólar en Colombia

La Tasa Representativa del Mercado (TRM) es el promedio ponderado de todas las operaciones de compra y venta de divisas que realizan los intermediarios financieros autorizados durante un día hábil. En efecto, la calcula y publica el Banco de la República todos los días hábiles, generalmente después de las 4:00 p.m. Por lo tanto, no es un precio fijo, sino el reflejo real de la oferta y demanda de dólares en el mercado colombiano.

El dólar sube en Colombia principalmente cuando la demanda de dólares supera la oferta. Entre los factores principales se incluyen: la caída del precio del petróleo (menos divisas por exportaciones), el aumento de las tasas de interés en EE.UU. (salida de capitales hacia activos estadounidenses), mayor incertidumbre política o social, y un déficit en cuenta corriente (más importaciones que exportaciones). Además, los flujos de capital especulativo y las expectativas de devaluación pueden amplificar estos movimientos.

Cuando el dólar sube, los productos importados se encarecen porque se necesitan más pesos para comprar la misma cantidad de dólares. En consecuencia, esto afecta alimentos procesados, medicamentos, tecnología y materias primas importadas. No obstante, no todos los precios suben de la misma manera: los bienes y servicios que no se importan (como muchos alimentos frescos, alquileres y servicios locales) se afectan menos o de forma indirecta. En resumen, un dólar alto puede generar inflación importada, pero el efecto depende de cuánto de la canasta de consumo dependa de bienes importados.

Bajo el régimen actual, no. De hecho, desde septiembre de 1999, Colombia tiene un régimen de tipo de cambio flotante, lo que significa que el precio lo determina el mercado. Aunque el Banco de la República puede intervenir comprando o vendiendo reservas internacionales para suavizar volatilidades extremas, en realidad no fija el precio. Cabe aclarar que esta es la visión predominante, si bien algunos economistas heterodoxos proponen mayores controles cambiarios, un debate que sigue abierto en la academia y la política económica.

No siempre. Si bien es cierto que un exportador que vende en dólares recibe más pesos por cada dólar cuando el tipo de cambio sube, por otro lado, si ese exportador también importa insumos denominados en dólares, sus costos de producción también suben. Por lo tanto, el efecto neto depende de la estructura de costos de cada empresa y de cada sector. Por ejemplo, un caficultor que no usa muchos insumos importados se beneficia más que una empresa manufacturera que importa materias primas. Adicionalmente, un dólar alto puede encarecer el crédito y generar incertidumbre que desincentiva la inversión.

La relación es compleja y no unidireccional. Por un lado, un dólar alto puede beneficiar a los exportadores, pero encarece las importaciones y genera inflación. Por el contrario, un dólar bajo abarata las importaciones, aunque puede perjudicar la competitividad de los sectores exportadores. En general, el tipo de cambio afecta la inversión extranjera, el empleo en sectores transables y el poder adquisitivo de los salarios. En conclusión, no existe un nivel “ideal” universal: más bien, depende de la estructura productiva del país y del momento del ciclo económico.

📝 Transcripción Completa

[INTRODUCCIÓN]

Bienvenidos a Economía de Dos Caras, el podcast donde te mostramos ambos lados de la moneda. Soy Ricardo Cárdenas y, en el día de hoy, vamos a hablar de uno de los temas que más nos afecta a todos los colombianos: el dólar. ¿Por qué sube? ¿Por qué baja? ¿Y, en consecuencia, cómo impacta directamente tu bolsillo? Para ello, vamos a desglosarlo desde las dos perspectivas: la ortodoxa y la heterodoxa.

[PARTE 1: ¿QUÉ DETERMINA EL PRECIO DEL DÓLAR?]

Imagina que el dólar es como la gasolina y el mercado cambiario colombiano es la bomba de surtidor. Básicamente, cuando muchos carros llegan a la bomba al mismo tiempo, es decir, cuando hay alta demanda de dólares, el precio sube. En cambio, cuando pocos carros llegan, el precio baja. Sin embargo, aquí está la clave: quién controla el precio no es el gobierno colombiano. De hecho, desde 1999, el precio surge del flujo libre de oferta y demanda. Aunque el Banco de la República puede intervenir de forma limitada comprando o vendiendo sus propias reservas de dólares, en realidad no fija el precio ni lo controla directamente.

Ese precio resultante se conoce como la Tasa Representativa del Mercado, o TRM. En concreto, la TRM es el promedio ponderado de las operaciones de compra y venta de dólares realizadas por los intermediarios financieros durante un día hábil. Por lo tanto, la calcula el Banco de la República y se publica todos los días hábiles después de las 4:00 p.m. Es decir, no es un precio que alguien decida. Más bien, es el resultado real de miles de transacciones que ocurren cada día entre bancos, corredores y empresas que necesitan dólares.

[PARTE 2: LA VISIÓN ORTODOXA]

Los economistas ortodoxos —neoclásicos, monetaristas, nuevos keynesianos— explican el comportamiento del dólar a través de los fundamentos macroeconómicos. En este sentido, según esta perspectiva, el tipo de cambio responde a variables observables.

En primer lugar, los términos de intercambio. Cuando el precio del petróleo sube, entran más dólares al país por exportaciones y el dólar tiende a bajar. Por el contrario, cuando el petróleo baja, la entrada de divisas disminuye y el dólar tiende a subir. En segundo lugar, la tasa de interés de la Reserva Federal. Si la Fed sube tasas en Estados Unidos, los activos estadounidenses se vuelven más atractivos; como resultado, los inversionistas retiran capital de mercados emergentes como Colombia, y esa mayor demanda de dólares presiona el tipo de cambio al alza. Asimismo, tercero, la inflación diferencial. Según la Paridad del Poder Adquisitivo, si la inflación en Colombia es más alta que en EE.UU., el peso debería depreciarse gradualmente. Finalmente, cuarto, la cuenta corriente. Si Colombia importa más de lo que exporta, necesita más dólares y, en consecuencia, el dólar sube.

En resumen, esta perspectiva es útil para entender tendencias de mediano y largo plazo. No obstante, como reconocen los propios ortodoxos, no siempre explica los movimientos bruscos de corto plazo.

[PARTE 3: LA VISIÓN HETERODOXA]

Los economistas heterodoxos —poskeynesianos, estructuralistas latinoamericanos, economistas políticos— señalan que el precio del dólar también responde a factores que los modelos ortodoxos no capturan adecuadamente. A continuación, los detallamos.

Primero, las expectativas autocontenidas. Si los agentes económicos creen que el dólar va a subir, compran dólares preventivamente hoy, lo que efectivamente hace que suba. Es decir, es una profecía autocumplida, bien documentada en los modelos de Krugman y Obstfeld. Segundo, los flujos de capital golondrino. Dinero especulativo de corto plazo que entra y sale rápidamente del país. De hecho, cuando se va, el dólar se dispara, un fenómeno central en la tradición cepalina. Tercero, el riesgo político. Elecciones, reformas fiscales o tensiones sociales generan incertidumbre y, por ende, hacen que los inversionistas vendan pesos por dólares. Y cuarto, las intervenciones del Banco de la República, que aunque no fijan el dólar, afectan el precio de corto plazo.

En conclusión, la diferencia clave no es que la ortodoxia ignore estos factores —muchos ortodoxos los reconocen—, sino que la heterodoxia les da un peso explicativo mayor y propone herramientas de política diferentes.

[CONCLUSIÓN]

La evidencia empírica para Colombia muestra que ambos grupos de factores importan. Por un lado, los fundamentos explican las tendencias de largo plazo, pero por otro lado, los factores financieros y expectativas explican los picos y caídas bruscas de corto plazo. En definitiva, pensar que solo importa uno de los dos enfoques es como intentar entender el clima solo con la temperatura e ignorar la humedad. Por lo tanto, recuerda: en economía, como en la vida, la verdad rara vez está en un solo lado. Esto fue Economía de Dos Caras. Nos escuchamos en el próximo episodio.

Fuentes y Referencias

  • Banco de la República — Glosario: Tasa de Cambio TRM: banrep.gov.co
  • Superintendencia Financiera — Estadísticas cambiarias: superfinanciera.gov.co
  • DANE — Balanza comercial y cuenta corriente: dane.gov.co
  • Fedesarrollo — Informes de economía y tipo de cambio (perspectiva ortodoxa): fedesarrollo.org.co
  • CEPAL — Estudios sobre flujos de capital y tipo de cambio en América Latina (perspectiva estructuralista): cepal.org
  • Krugman, P. (1979). “A Model of Balance-of-Payments Crises”. Journal of Money, Credit and Banking.
  • Obstfeld, M. (1996). “Models of Currency Crises with Self-Fulfilling Features”. European Economic Review.

RC

Ricardo Cárdenas

Economista con maestría · Creador de Economía de Dos Caras

Economista con maestría y creador de “Economía de Dos Caras”, el podcast donde cada tema económico se explica desde la ortodoxia y la heterodoxia para que tú decidas. Sin respuestas fáciles, sin media verdad: las dos caras de la moneda, para que no te quedes con solo la mitad de la historia.

🎧 ¿Por qué “Economía de Dos Caras”?

Porque estamos cansados de que nos cuenten solo la mitad de la historia. Cada tema económico tiene dos versiones: la que te dicen en las noticias y la que nunca te explican. Este podcast está diseñado para que escuches ambas, entiendas los argumentos de cada lado, y decidas por ti mismo. Sin tecnicismos aburridos. Sin sesgos. Solo las dos caras de la economía colombiana.

🎯

¿Te quedó alguna duda?

En el próximo episodio desglosamos el crecimiento económico con el mismo enfoque: sin sesgos, sin tecnicismos, con las dos caras de la moneda.

🎧 Escuchar Todos los Episodios





Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top